Seguro de desempleo y vida para la hipoteca
Todo el que haya tratado de conseguir una hipoteca para adquirir una nueva vivienda o comprar una vivienda de segunda mano habrá descubierto las innumerables condiciones que exigen los bancos y cajas para la concesión del respectivo préstamo hipotecario.
Los bancos no tienen liquidez, y aunque un préstamo hipotecario ofrece grandes beneficios para las entidades bancarias, el miedo es superior y prefieren mantenerse al margen. Para limitar el número de préstamos concedidos y quedarse únicamente con los más beneficiosos aumentan los tipos de interés y exigen productos adicionales.
Si bien legalmente no pueden exigir la contratación de otros productos como seguros de hogar, vida o desempleo, la solución es tan sencilla como aumentar notablemente el tipo de interés en el caso de no contratar los mismos, hasta convertir los intereses en desmesurados.
Una de las últimas estrategias de los bancos para asegurar la devolución de los préstamos es obligar a la contratación de un seguro de vida y otro de desempleo. De esta forma si el propietario del préstamo falleciese es el seguro quien se hace cargo del coste del préstamo, y en segundo lugar si el propietario se quedase sin trabajo el seguro pagaría las cuotas por un periodo de entre 1 y 5 años.
A cambio el usuario debe pagar unas primas anuales por los seguros que incrementan el coste de concesión del préstamo, y lo peor de todo es que no existe solución, al menos hasta que la economía mundial mejore y los bancos vuelvan a ver la concesión de préstamos y créditos como un negocio rentable.
Durante los últimos años y gracias a la vorágine en la contratación de préstamos hipotecarios son muchos los bancos y cajas que se han aprovechado de los clientes exigiendo la contratación de un seguro de hogar o de vida con la entidad en cuestión.